El Futuro del Trabajo es… ¿Preguntarle a los Empleados?

Osvaldo Mercado Coss
8 min readMay 4, 2020

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Recientemente me he encontrado con una considerable lista de blog posts en social media acerca de si el futuro del trabajo es trabajo remoto, o que si por covid-19 el open-office que era el trend, desaparecerá y ahora el futuro es regresar a cubículos, o que si el futuro del trabajo de los millenials ha sido destruído por el mal manejo de gobiernos durante la pandemia.

A lo mejor los has visto también…

Lo que me llama la atención no son las predicciones, sino la firmeza con lo que varias de estas publicaciones “dictan” lo que va a pasar en los próximos años (y de las cuales me hago la reserva de hacer enlaces a ellas).
Esto me recuerda siempre a las ilustraciones hechas hace más de un siglo en Francia con propósito de la Exposition Universelle en Paris en 1900.

Los Bomberos Aéreos del año 2000 — Public Domain Review (https://publicdomainreview.org)

La historia detrás de las ilustraciones dicta que múltiples artistas franceses crearon más de 80 tarjetas (se conocen 87 al momento pero se estima que hubo más producidas) donde visualizaron el mundo en el año 2000.
Dentro de la fantástica colección llamada Una Visión del Siglo XXI del Año 2000 (que puedes visitar en línea en PDR.org), podrás encontrar algunas tarjetas que digamos que pueden asemejarse a algo que existe en la actualidad, como puede ser un helicóptero.
O incluso, te puedes encontrar con algo como la ballena que lleva a las personas como autobús:

Mi favorita de la colección: el Autobús-Ballena (que por cierto ¿a dónde CHINGADOS van?) — Public Domain Review (https://publicdomainreview.org)

A pesar de la sonrisa que esto te puede esbozar, estoy casi seguro que los artistas detrás de esto buscaban realmente dar una visión futurista auténtica de lo que podía pasar… Y lo cual es algo totalmente difícil de hacer, pues, ¿que tan fácil puede ser visualizar 100 años adelante, a partir de tu época?.

Si uno mismo trata de hacer el ejercicio se puede encontrar con que no es tan fácil pues solamente con el tema de las computadoras digitales, su creación y primeros prototipos se remontan a las décadas de 1930s — 1940s donde fueron creados los primeros esbozos de lo que sería la computadora actual. Menos de 100 años después las computadoras son capaces de producir experiencias inmersivas de Realidad Virtual, crearon software capaz de mandar al hombre a la luna y antes de cumplir el siglo (2030), Elon Musk mandará el primer viaje de pasajeros privados a la Luna así como el primer viaje de cargo y tripulación a Marte (2024).

De punto de creación de una computadora al punto de mandar a alguien a otro planeta con ayuda de ellas tomó décadas, no siglos….

¿Con esta mentalidad, que nos deparará en 2120 como humanidad?
Es realmente difícil saberlo sobre todo por el llamada “cambio acelerativo de la historia”, el cual nos dice que debido a los cambios tecnológicos los cambios en la historia se pueden acelerar (o percibir como acelerados).
El simple hecho de entregar comida a domicilio por una aplicación es cosa de menos de 10 años (Uber Eats — 2014, Rappi — 2015) de las cual muchos de nosotros en tecnología ya estamos acostumbrados y lo percibimos como algo normal y del día a día… La realidad es que hace 10 años aún tenías que llamar al local por teléfono para hacer tu pedido, y esto suena como si fuera algo que hacías en 1990.

Ahora, no sólo eso, sino que puedes ya pedir tu alimento por una aplicación móvil y esperar que una persona en exoesqueleto, cargando más de 50 kg de alimentos en la espalda, trackié tu dirección via GPS y sea el responsable de entregártelo, mientras notificaciones en tiempo real llegan al negocio así como a ti, y claro, mientras una transacción interbancaria es procesada en tiempo real.

Con todo esto pasando actualmente y a pasos agigantados, ¿cómo es posible que seamos tan certeros prediciendo el futuro?
Estoy seguro que los ilustradores de 1900 no pensaron “vaya, esos del año 2020 seguro que tendrán una plataforma de comida a domicilio de su restaurante de sushi favorito, donde podrán insertar cupones y referir amigos”.

La tecnología avanza rápidamente cambiando nuestro entorno y prácticamente, sino es que todas, las industrias; sea la industria médica, aeronáutica, IT, etc, cada vez tendremos más y mejor.
Sin embargo esto no siempre se traduce en mejoras de salud, de lugares de trabajo y de mejoras para los empleados. Según el Buró de Estadísticas de Trabajo de los Estados Unidos, el trabajador promedio de ese país trabaja 34.4 horas por semana.
En 1968, el promedio eran 37 horas por semana…

Esto quiere decir que desde 1968 hemos podido lanzar cohetes al espacio, creado la computadora actual, creado software como Google Docs, tener iPads y un montonal de tecnología que nos ayude en nuestro trabajo como los exoesqueletos, o software en la nube para trabajar remoto, pero la fracción que hemos podido reducir de trabajo se mantiene en menos 7% desde hace más de 50 años.

La tecnología evolucionó, pero muchas otras cosas no… Y siguen sin hacerlo.

8 horas de trabajo, 8 horas de recreación 8 horas de descanso (¿te suena familiar?) — Banner usado en Melbourne, Australia en 1856

En los años de los 1850s empezaron las huelgas de trabajadores a nivel mundial que terminaría décadas después en lo que ahora muchos países festejan como el 1ro de Mayo (Labor Day), estos buscaban reducir las jornadas laborales y mejores condiciones de trabajo, sobre todo porque hay que recordar, que en estos días era normal ver a niñ@s trabajando.
En México esta jornada de 8 horas se adoptó con la Constitución de 1917, lo cual nos dice que, legalmente en México, nuestra jornada laboral lleva más de 100 años sin cambiar.

Y esto es precisamente lo que me causa ruido: la humanidad no ha sido capaz de evolucionar a nivel global para confirmar que las 8 horas de trabajo funcionan mejor que, digamos, 6 horas de trabajo. Pues como imaginarán, esas jornadas que se buscaban de 8 hrs en aquel tiempo, no tienen mucho que ver con como trabaja un gran porcentaje de las personas hoy en día.
No era como que en 1880 alguien dijera:

si mira, Pepe, necesito que antes de que cierres tu 9na hora de jornada, escaniés estas hojas firmadas y subas estos documentos a la Cloud, y mandas notificación al equipo de Bangalore de que ya están listos los documentos. Los necesitan para el inicio de su día.

Esto, obviamente, en la época hubiera sido trabajo de meses…

Pero como debería y podía de esperarse, muchos de los primeros en saltar o preguntarse el porque trabajamos con modelos de hace más de un siglo son las empresas de tecnología, desde startups que ofrecen trabajo remoto y tu propio schedule, hasta experimentos de trabajo en startups con un horario de 8 a.m a 1 p.m, claro, este experimento incluye que los empleados no tienen acceso a sus teléfonos, ni a social media y las juntas son por un máximo de 15 minutos, pero, ¿suena tan mal cuando te dicen que podrías abandonar tu oficina a la 1 p.m?.

Y aquí es donde por fin, llego al punto de este blog post (ya sé, me tomó un rato): ¿Cuál es el futuro del trabajo?

El Futuro del Trabajo: Los Empleados

La base del trabajo, son los empleados. No existe trabajo sin alguien que lo haga y creo que las empresas y los trabajadores se olvidan de eso.
Las políticas de las empresas han evolucionado, cierto, pero en su mayoría siguen siendo dictados piramidales donde lo de arriba se permea hacia abajo. Para mí, el futuro del trabajo no será ir a mi oficina en un autobús amarrado a una ballena, sino que mi compañía me pregunte que necesito y con planes customizados de trabajo:

¿Quiero trabajar en casa? Está bien.
¿Quiero romper mi día en 3 partes, de 8 a.m a 10 a.m y de 12 p.m a 2 p.m y luego de 8 p.m a 10 p.m? Está bien.
¿Quiero trabajar la próxima semana desde China porque me iré de vacaciones a Shangai? Está bien.
¿Quiero cubículo? Está bien.

La verdad, es que incluso como empleados, a veces ni siquiera nosotros mismos sabemos que queremos, pero el simple hecho de abrir la conversación a un nivel por empleado; es para mi el verdadero futuro de trabajo, el poder tener múltiples opciones dentro de una misma empresa para diferente tipo de talento con diferentes necesidades.
Me llamó la atención que hace tiempo estuve en pláticas con una startup donde, cuando pregunté de stock option, me comentaron que habían quitado la opción porque se dieron cuenta que sus empleados ni siquiera entendían que estaban firmando o recibiendo…

¿Que pasaría si las empresas ofrecieran stock option a algunos empleados, pero a otros un bono por no tomar stock option?
¿Que pasaría, si las empresas preguntaran al empleado que busca en términos de seguros médicos - y para quienes - antes de llegar con un panfleto de todos los seguros que le ofrecen privados?
Incluso, a lo mejor algunos querrán trabajar 8 hrs, mientras que otros 6 hrs, a lo mejor el de 8 hrs tiene una deuda médica que pagar o un préstamo universitario y quiere salir de la deuda y trabajar más horas, a lo mejor el de 6 hrs no le interesa tanto el dinero al momento pues quiere pasar más tiempo con su hija que próximamente se irá del país y quiere aprovechar sus tardes con ella…
Sea cual fuere la historia o motivación detrás de cada empleado, no podemos seguir viendo el futuro como las tarjetas de 1900s: imágenes fijas propias de la autoría de una sola persona, sino que tenemos que verlo como algo dinámico y donde el talento puede tener diferentes motivaciones y necesidades de las cuales la tecnología nos puede ayudar a cumplir y cerrar, y claro, donde las compañías y leyes locales forman una parte clave, pero que necesitan ajustarse a nuevos tiempos.

¿Suena difícil? Claro, se necesita hacer un balance de salario en base a las necesidades del momento del empleado y el resultado que busca la compañía del empleado, pero, aquí es donde menciono (y sugiero), ¿qué no aquí podría ayudar un software e incluso AI que pudiera ajustar esto de acuerdo a lo que el empleado y el empleador busca?
Si se sigue pensando como que esto lo tiene que dictar un departamento de recursos humanos y que ese departamento, tratará de equilibrar todo, es volver a caer en los 1880s donde los patrones dictarían cuantas horas se trabaja. Aquí es donde la tecnología puede ayudar.
Y si tu pensamiento sigue siendo “es bastante complejo customizar los beneficios de empleado por cada uno de ellos”, seguro que lo es, pero ¿más que mandar una tripulación a Marte? o ¿más complicado que domar una ballena, atarle sogas y que lleve una tripulación a otro lado?

El futuro del trabajo lo podemos envisionar más allá de una constitución creada en 1917 y derechos de trabajadores peleados (justamente) hace más de siglo y medio, donde, por más visionarios que hayan sido, no puede seguir rigiendo la modalidad de trabajo por otros 100 años.

La tecnología evolucionó, es hora de que el trabajo actual y la forma de ver el futuro del trabajo también lo hagan.

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Osvaldo Mercado Coss
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Written by Osvaldo Mercado Coss

Code cruncher & data fanatic, dog lover and NFL fan. Fluent in Espanglish.

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