Lecciones de Entrevistar en +30 Compañías de Tech y en 7 Países — Parte 1: La Preparación

Fotografía de Marten Bjork on Unsplash

Nota: cancelé varios de los procesos antes de tomar tiempo adicional de reclutadores y compañías, pero aplicar a +30 compañías siempre fue la intención original.

Estadísticas:

  • Aplicaciones: 34
  • Países: 7
  • Rechazado (sin screening): 11
  • Ghosted: 8 (son 7 compañías en realidad pero apliqué 2 veces a la misma)
  • Rechazado (durante proceso): 3
  • Procesos que cancelé: 8
  • Ofertas finales: 4

El Contexto

A finales de 2020 venía de pasar — como prácticamente toda la humanidad — un caótico y pandémico año que originalmente estaba destinado a ser un año sabático pero que se convirtió en todo, menos lo que originalmente había planeado.
Mi plan era regresar al mercado laboral a principios de 2021 pero tenía en la mente el especial de Franco Escamilla en Netflix llamado “Por la anécdota”. En él, el buenaventurado Franco guía a su audiencia por una serie de anécdotas creadas por el simple hecho de aceptar hacer algo o ir a algún lugar por que esto le daría una historia que contar.
La “historia que contar” no fue la razón real por la cual decidí aplicar a esta cantidad de compañías en tech, pero me recordaba el tema de forzarme a salir de mi zona de comfort para aprender sobre otras cosas.
El especial — aparte de sacarme unas carcajadas — fomentó varias preguntas que traía desde hace tiempo y de lo cual quería obtener respuesta de primera mano:

¿cómo está tech realmente a nivel mundial? ¿qué pasa en entrevistas a nivel internacional? ¿es todo sobre algoritmos? ¿es cómo lo escucho y veo? ¿como está mi “ratio” a nivel internacional? ¿qué habilidad necesito para mantenerme competitivo a nivel internacional?

Yo ya tengo experiencia entrevistando y trabajando para compañías internacionales (en mi contexto: aquellas fuera de México) pero quería entender como estaba el mercado internacional. No quería leer un blog post, no quería opiniones de otras personas, quería obtener mi propio aprendizaje y respuestas.
Por esto, inicié mi preparación a principios de Q3 de 2020 para lo que sería mi regreso a la industria de TI en inicios de 2021. Pero, mi regreso venía con un cambio: siempre había sido headhunteado en mi carrera y ahora, aplicaría a compañías únicamente de mi interés y que estuviera construyendo productos de mi interés.
El control cambiaba y esto hizo mi experiencia radicalmente diferente.

Te cuento mi historia con el fin de que uses aquello que te sirva, pero entiendas que no todos los caminos son iguales ni todos buscamos llegar a donde mismo.

1. Encontré más ofertas de trabajo de las que pude aplicar.

Sé que esto sonará extraño e incluso lleno de privilegio para personas en la industria que en algún momento se han sentido desesperados ante la falta de oportunidades o que sienten que las puertas constantemente se cierran… Pero hubo un día donde al ver la cantidad de vacantes dije “no es posible que ya publicaron nuevas vacantes”.
Como en muchas cosas en esta vida, tus limitantes pueden ser de habilidades, de idioma, de movilidad, de visado, o alguna otra causa personal y/o profesional.
Pero cuando hablamos de la cantidad de vacantes en el ámbito internacional en IT, fue absolutamente impresionante encontrar que semana tras semana tenía vacantes que evaluar y aplicar. Llegó a tal grado que se salió de control mi plan original y en algún momento tuve que reducir mis opciones de aplicar a “países de mi interés” a “países que realmente son de mi interés”:

  • Descarté Japón, Francia, UK, Alemania, Países Nórdicos, Bélgica, Italia, U.S.A, Nueva Zelanda, China, India, Singapur, Europa del Este y Países Bálticos, Brasil y básicamente toda Latinoamérica.
  • Quité mis alertas de posiciones como Software Engineer, Lead Backend Developer, Principal Engineer, Tech Lead y Technical Program Manager para enfocarme en Team Lead y Engineering Manager.

Durante mis búsquedas de trabajo vi desde vacantes listadas para expertos en Mainframe, COBOL y otros legacy systems, hasta personas que te pedían haber desarrollado juegos en Realidad Aumentada con techstacks de los cuales nunca había escuchado (en Japón).
Si algo me dejo claro esta experiencia es que la cantidad de talento que se busca en IT a nivel global es absolutamente impresionante y estoy seguro que hay oportunidades de sobra para el tamaño del mercado que aplica.

2. Tenía que perder el miedo a entrevistar

Probablemente, esta será la razón principal por la cual escucho que personas no aplican para ciertas posiciones.
Claro, no se dice tal cual, pero existen personas con las cuales he trabajado que admiro técnicamente y que me han dicho que simplemente no se sienten “con el nivel”, que su conocimiento de algoritmos “es nulo” o incluso que “no están listos” y prefieren “después” ver “que hay”.

La primer barrera que veo no es el mercado, sino las limitantes que uno mismo se pone. Yo estuve aquí también.

El temor a sentirnos rechazados es real. La validación es prácticamente una necesidad humana y esta nota de HBR explora el caso donde presidentes como Barack Obama o personalidades establecidas de la farándula como Beyoncé sucumben ante esto, pues al terminar una entrevista preguntan ¿lo hice bien? y donde la intención de esa pregunta es obtener una aprobación y por ende, evitar el rechazo.
Por esto, sabía que al lanzarme al mercado internacional tenía que cambiar mi modo de pensar (mindset) pero aún más que eso, aprender de mis rechazos (growth mindset).
Debido a la cantidad de vacantes a las que planeaba aplicar sabía que el rechazo pasaría incluso en casos donde mi persona o skillsets no tendrían nada que ver. Por ejemplo: temas de visado o permisos de trabajo especiales necesarios para la vacante.

También, tuve que aceptar que ser rechazado en algunas aplicaciones dolerían más que en otras pero cambié el rechazo por buscar aprender de él y bajo una idea clara:

Solamente sería rechazado por compañías de mi interés y si era rechazado buscaría saber el por qué.

3. Aprendí la diferencia en “buscar lo que quieres” y que “la vida te dé algo”

En esas crisis de vida que a varios nos dan a las 3 a.m después de unas cervezas es “¿y tengo un plan de carrera”? “¿estoy haciendo lo que quiero?”, “¿qué hago en este trabajo?” o el épico “¿qué estoy haciendo con mi vida?”.

Esas preguntas — que pueden sonar como las de un borracho depresivo — son preguntas básicas que continuamente tienes que estar contestando a lo largo de tu carrera profesional.
No busco ni intento decir que toda mi vida esté planeada al minuto y que todas mis metas profesionales las he logrado (de hecho he tenido muy buenas sorpresas al simplemente aventarme a lo desconocido) pero esto lo tengo que balancear con el hecho de que en IT existe una notoria escasez de talento y por ende es altamente probable que alguien me puede buscar para ofrecerme un trabajo.
Pero, y es un gran pero, este trabajo no necesariamente me llevará a donde quiero ir.

Para evitar entrar en un sinfín de preguntas sobre la vida, me hice algunas básicas pero que me ayudaron a establecer las bases que buscaba:
¿dónde me veo en 10 años? ¿en 5 años? ¿el lugar donde estás aplicando te está acercando a tus metas profesionales? o ¿te está distanciando de ellas? o incluso ¿sabes qué retos estás buscando?.

Si tú no tienes respuestas, está bien. Yo anduve igual en algunas de ellas. Pero incluso el saber que no tenía una respuesta clara a preguntas sobre mi futuro me dejaba una espinita que poco a poco iba contestando.
No es cosa de un día, pero lo más importante aquí es que sabía que que si no la contestaba, a la única persona que estaba engañando era a mi mismo…

Y esto si me gustaría aclararlo: me tomó un tiempo decidirme si este paso a tomar sería a una posición más técnica o más de management y platiqué con varias personas que se encontraban en la misma encrucijada.
Al final, mi desición fue una posición de liderazgo pero donde aún tuviera injerencia en el tema técnico. Esto podría ser desde un rol como Technical Lead hasta un Engineering Manager.
Y este primer descubrimiento lo encontré al contestar preguntas como las previamente descritas, donde entendí que aún cuando el lado técnico me encanta, ya era hora de empezar de pulir más del lado de management y listar mayores logros bajo mi CV pues en 5–10 años quería ya estar de este lado y con puestos más ambiciosos.

4. Definir mi posición ideal y que buscaba me permitieron reducir el ruido de vacantes

La introspección anterior me ayudó a identificar la posición que buscaba y a mantenerme enfocado una vez que ya estuve activo en el mercado.
Esto fue importante pues al abrir LinkedIn, Indeed, EmpleosTI, WeWorkRemotely o cualquier otro portal de trabajo equivalía a analizar los detalles las vacantes y evitar distraerme por flashy jobs que no necesariamente me acercarían a mi meta a mediano o a largo plazo.

Incluso, el problema es que a veces pensamos que sabemos qué es una posición, pero el mercado o la compañía pueden dictar otra cosa (como explicaré en la siguiente entrada).
Pero como ya mencioné, necesitaba evaluar la posición que me acercaría al camino que quería seguir y para esto es necesario aprender los caminos “comunes” de crecimiento (nuevamente, varían por compañía).

Este career ladder de Remote siempre me ha gustado pues es simple de entender los diferentes caminos en tech

Es por esto que mi preparación incluyó un listado de posiciones en las cuales estaba interesado y que terminó así:

  1. Engineering Manager (ideal)
  2. Development Team Lead
  3. Technical Lead
  4. Cualquier otro título que pudiera ser equivalente a Lead Software Engineer.

En base a esto pude empezar a enfocar mis búsquedas y aprender mejor de la industria. ¿Lo que veía era lo pensaba que quería?.

Por esto es que también incluí mi descripción básica del rol respecto a qué estaba buscando y responsabilididades que buscaba, y así, independientemente de que me ofrecieran el rol como Technical Lead o Engineering Manager, sabría que el rol venía con los retos y responsabilidades que yo buscaba para crecer.

5. Mercado de tech != tu portal de vacantes favorito

Puede ser que en estos días todos pensemos que “este portal de trabajo tiene las mejores vacantes”, pero la verdad es que siguen siendo portales orientados a regiones.
Dinamarca tiene un portal propio para trabajadores foráneos, España cuenta con uno bastante interesante únicamente para roles técnicos en compañías de videojuegos, parlantes del alemán utilizan activamente Konunu, Brasil tiene una de los mayores comunidades activas en LinkedIn, México tiene portales especializados como EmpleosTI, o puedes encontrar algunos como startup.jobs enfocados en puro startup americana que está contratando…

Las opciones para obtener más vacantes por región simplemente se empezaban a exponenciar una vez que intentaba explorar el mercado.
Y esto sucedió en cada uno de los mercados que decidí explorar, donde encontraba portales más de nicho, más enfocados en diversidad, más enfocado en una industria, más… más… y más.

El buscar vacantes a nivel internacional también equivalía a preguntarse ¿dónde puedo encontrar las vacantes más relevantes para mí y lo que busco?

6. Analizar el mercado de manera objetiva me permitió entender mis fortalezas y debilidades

Una vez que ya estaba analizando vacantes, era importante (o incluso al riesgo de ser considerado un exagerado: crítico) el saber como mis habilidades están siendo matcheadas contra lo que dicta el mercado.
Por ejemplo, en mi caso en específico hubo algunas vacantes que al revisarlas mencionaban Kubernetes. Esta fue la tecnología que más encontré en el mercado de la cual no tengo en mi experiencia y que potencialmente podría ser el talón de aquiles de mis aplicaciones.

Pero para poder llegar a esta hipótesis e incluso a comprobarla, ya había tenido que completar los pasos previos: preguntarme que buscaba, identificar el rol, buscar esas vacantes con el rol que buscaba en diferentes portales y ahora sí, analizar el mercado.

En el análisis de vacantes y compañías, cualquier skillset — soft o hard — listado en una vacante que yo no tuviera, era listado como un red flag. En la columna de los red flags juntaba tanto los míos, de la posición o de la compañía, como muestro en la imagen.

Esta es el tracking de vacantes que inicié y que eventualmente se transformaría en mi tracking personal de aplicaciones.

Esta manera objetiva de analizar el mercado me permite saber como potenciar mi C.V., mi experiencia y evaluar debilidades. Como digo arriba, podría tomar mi análisis de arriba como “necesito brincar directo a Kubernetes” y olvidarme de serverless, o, expandir mi conocimiento en ambas (porque una no excluye a la otra, como al usar Amazon EKS).

La pregunta aquí era: si no podía ofrecer este skillset ¿qué podría ofrecer? y ¿las compañías de mi interés lo listan como necesario? .
Como todo en esta vida, esto podría ser una negociación. Y al final del día yo ya sabía qué ofrecer a cambio: serverless.
No me considero un experto, pero conozco lo suficiente para tener sistemas distribuidos globales con en base a esta tecnología y esto lo podría ofrecer a cambio. La compañía lo podría tomar como un skillset válido o no, pero sería a evaluarse prácticamente con cada compañía.
Pero, más que enfocarme en esta negociación, este análisis me permitía entender que la siguiente fase de mi carrera tendría que incluir Kubernetes para así tener mejores opciones en el mercado, o que necesitaría expandir mi campo de conocimiento hacia él en caso de que no mi trabajo no lo necesitara.
Pero el punto de esto es nuevamente: maximizar mis oportunidades ante las vacantes en el mercado y sobre todo, aquellas que son de mi interés.

7. La preparación para las entrevistas inicia mucho, pero mucho, antes de buscar un trabajo

Una de las cosas que aprendí hace tiempo es que cuando se quiere buscar trabajo activamente y apenas iniciará la preparación para las entrevistas, entonces ya es muy tarde...

La preparación es contínua, la preparación puede llevar meses o incluso años, dependiendo de dónde partes y a dónde quieres llegar.

No es ponerse a estudiar sobre sistemas distribuidos 2 semanas antes de la entrevista técnica, porque esto en una minoría de casos va a funcionar. La preparación para mi indicaba varios puntos de repaso, de aprendizaje y de practica:

  1. Repasar conceptos sobre tecnologías que quiero vender de mi C.V y cómo han evoluciando. Si trabajé con Node.js 12, ¿qué trae la versión 14? ¿Qué conceptos nunca mástiqué bien sobre el 12?
  2. Repasar la información que pudiera sobre: sistemas distribuidos, architecturas, EDAs, prácticas de devops y management (hiring, measuring, ramping-up people, people problems, etc).
    Cada uno de estos puntos tenía cosas que quería aprender y reforzar, por ende evaluaba si fueran a ser eran necesarios para la entrevista.
    A lo mejor puedo creer que necesito aprender Azure o Google Cloud, pero si 8 de 10 de las compañías que evaluaba en el punto #6 no tenían nada respecto a ellas porque están en AWS, entonces mi prioridad era repasar y trabajar con AWS (pequeños workshops), no aprender algo nuevo de lo cual no tengo mucho contexto.
  3. Practicar entrevistas. ¿Cómo me puedo presentar en 2 minutos? ¿Cómo puedo parecer capáz para la posición en sí? ¿Cómo puedo presentar mi experienca sobre sistemas distribuidos sin perderme en un sinfín de detalles técnicos? Cada palabra cuenta aquí.
  4. Escupir código en mi IDE. Claro, ¿cómo olvidarse de lo bueno?. Repasar algunas arquitecturas y/o código viejo y/o hacer refactoring.
  5. Code challenges + algoritmos. Aún cuando no soy muy fanático de ponerme contra el reloj, sabía que esto formaba parte del proceso en algunas compañías que quería aplicar. Entonces, hora de ponerme contra el tiempo.

8. Prepáración, por secciones de la entrevista

Cada compañía sería un universo y cada entrevista sería un mundo diferente.
Lo mejor que podía hacer era preparme en lo “general” y después en partes, esto quiere decir que debía de vender en cada parte del proceso y no solo en lo general.
Por ejemplo, en mi caso en específico para las posiciones que buscaba es común esperar un mínimo de cuatro entrevistas por compañía:

  • First screening. Es una plática con HR acerca de la posición, que buscas y preguntas casuales. Es light, pero muy importante para todo el proceso.
    No la tomes a la ligera esta entrevista.
    Aquí el truco es practicar para presentarte en menos de un minuto y donde debes decir las palabras que quiere escuchar el reclutador y decirle porque haces fit con lo que busca la compañía. Tu experiencia técnica es resumida a solamente algunas palabras. Siempre sé breve y siempre busca practicar tu pitch.
  • Technical Test. Podrá ser hablado o escrito, pero la gran mayoría te hace pasar por un coding test en casa, un live coding challenge y/o prueba de algoritmos. Dos empresas de mi gran interés tenían pruebas de algoritmos para todas sus posiciones, por ende, sabía que era algo que a lo mejor no clave para la posición en el día a día, pero si necesario para las compañías que quería estar.
  • System Design. Debido a mi experiencia y conocimiento de la posición en específico que yo estaba aplicando, sabía que me podían preguntar desde arquitectura de apps hasta aplicaciones distribuidas. Aquí es donde mi experiencia técnica toma relevancia así como los detalles que incluyo al explicarla, pero sobre todo: en énfasis en las desiciones técnicas tomadas.
  • Cultural Fit. Preguntas de situaciones de manejo de equipos, problemas con colegas, problemas con managers. Básicamente: ¿eres una persona apta técnicamente pero que puedes crear problemas internos? ¿puedes trabajar bajo metas?
    Algunas compañías pueden hacer quiz psicológicos si vas a posiciones de management o incluso de dev. Pero esto varía por compañía.
Parte de los resultados que obtuve en quizes psicológicos como parte de los procesos.

Mi recomendación siempre es indagar a la compañía lo más posible antes de aplicar: su sitio web, reviews en línea, buscar a personas dentro de la compañía que te pueda compartir información del proceso, por otro lado, sitios como Glassdoor te dan un buen resumen de algunas de las preguntas hechas en cada posición que puedes usar para tu preparación.
Algunas compañías son bastante transparentes en el proceso a llevar y requiere que te metas y explores sus sitios de carrera o un primer briefing con su equipo de recruiting.

9. Tenía que preparme, sí, incluso para fallar

Yo obtengo una experiencia radicalmente diferente en términos de adrendizaje al haberme preparado pero haber fallado, que del fallar en algo sin haberme preparado. En ambos casos son una experiencia, sí, pero nuevamente: el aprendizaje que obtengo es diferente.
Cuando me he preparado pero he fallado significa que me puedo enfocar en aprender sobre los detalles en los que fallé de mi preparación, por ende son temas específicos a pulir, o conocimiento específico que no había contemplado y que tengo que aprender.
Por otro lado, al haber fallado sin haberme preparado me dejará con preguntas en general y algo ambigüas, de que fallé pero donde terminaré preguntándome que carajos pasó o incluso, normalizando la falla “pues total, ni me había preparado”.
Esto hace que sea muy difícil tomar un aprendizaje y romperlo en pedazos para poder atacar mis propias áreas de mejora.

Para esto, me gustaría robarme un concepto que me gustó mucho en la entrevista a Vicente Plata en The Dojo MX, donde habla de su “ratio”, esto quiere decir: cuantos “no” recibirás por cada sí.

Miren, no todos somos Marissa Meyer donde al graduarse de una de las universidades élite en USA podemos escoger entre 14 ofertas de trabajo de compañías de renombre que nos quieren jalar. Por esto, este pequeño indicador cuantos “no” por cada “sí” recibimos puede empezar a ofrecer una mejor foto de las oportunidades que se abren en el mercado.

Basándome en números propios de ser entrevistador en mis previas compañías y aceptando que estoy muy lejos de ser Miss Meyer, sé que a “high-level” el 50% de candidatos no pasan del primer screening.
Asumiendo que para una posición aplican 10 candidatos, este 1er filtro asume que quedarán 5 de 10 y donde de esos 5 restantes, probablemente 3 pasen las 2 primeras entrevistas (screening + técnica) y que al final puede quedar el/la candidato/a que menos fallas tuvo ante los filtros, o, incluso en base a una desición derivada de la comparación de C.V vs C.V, cultural fit, necesidades de la compañía y claro, algo de “gut feeling” del comité de contratación.

Esto quiere decir que a grandes rasgos, mis probabilidades en cualquier trabajo son 10 a 1. Con la mitad de las compañías ni siquiera ofertándome una primera entrevista.

En una previa empresa donde trabajaba: Goodgame Studios, solamente el 2% de los aplicantes era contratado lo cual lo convertía en un proceso de selección más estricto que Harvard (entran 4.6% de los aplicantes a la renombrada universidad).
Esta es la realidad de muchas compañías allá afuera y necesitaba (y necesitas) entenderlo. Por ende, es válido preguntar ¿qué tengo yo que supere a 98 personas que van a aplicar junto conmigo? o ¿cómo voy a resaltar sobre las otras 9 personas que están aplicando en este mismo momento?

Estos números no los estoy inventando. Y, nuevamente, es importante que los sepas porque debes de entender como funciona la industria de tecnología en el proceso de entrevistas. Esto te puede enseñar que en algún momento no es de que “entran puros genios”, sino que cualquier tropiezo o falla en tu aplicación hace que estés fuera.
Incluso, cualquier factor externo (el reclutador tuvo un mal día personal), un typo en tu CV, que listaste una tecnología donde no eras realmente proficiente y te preguntaron pero no pudiste contestar, que un algoritmo que no estudiaste fue el que tocó en la prueba o incluso que otro candidato se oferte por menos dinero o ya esté en el país de la vacante, puede hacer que tu aplicación sea negada o ignorada.

Aquí aprende que no necesariamente es la ley del más fuerte (o del que sabe más), es la ley del que fue evaluado mejor bajo un critero derivado de circunstancias específicas del momento en la compañía.

Incluso, nadie te garantiza que el proceso de selección será justo. Algo que no tiene nada que ver con tu talento técnico o soft-skills, como tu nombre, puede ser un factor para que se te cierre la puerta como reporta este estudio de British Academy, en el cual personas blancas con nombres británicos tuvieron un mayor porcentaje de entrevistas que personas de minorías étnicas, aún cuando ambas partes aplicaban con el mismo C.V y cover letter.

Pero, a pesar de la negatividad de tidi esto, aprende que esta negación es específica del momento de la compañía. Si vuelves a aplicar en 6 meses, serás una cara nueva en el proceso en la gran mayoría de ellas.

10. Avísale al mundo

Sabía que mi red profesional podía tener algo interesante pero publicar mi C.V no lo sentía como la manera ideal de mandar el mensaje, sobre todo a mi red más cercana. Y menos, porque el C.V necesitaba empezar a trabajarlo.
Para esto creé un “Ask me Anything” (AMA) donde liste un poco de mi experiencia y qué buscaba.

No buscaba hacer mi C.V., sino dar un espacio personal y hecho a mi manera, de cómo me quería expresar y presentarme al mundo.

Aquí el punto importante es tu red y que tan efectiva es. Por eso siempre es importante el forjar una red profesional.

Por medio de 1 solo post en 2 de mis redes sociales, tuve acceso a 2 entrevistas directas y 6 invitaciones a procesos. El detalle es que algunas de ellas no eran para lo que realmente buscaba (punto #3 aquí listado). Pero en cualquier otra situación, la red profesional es un excelente punto de referencia para empezar a meterte en el mercado laboral y mejor aún, por medio de recomendaciones.
Las ofertas, buenas o malas, fueron un buen inicio a posicionarme en el mercado:

El tener una red implica el saber que tienes que nutrirla, mantenerla y cuidarla (quid pro quo). Y claro, no es algo que construyes en 1 día.
Sin embargo, si puedo dar un consejo es siempre mantén las puertas abiertas a discusiones pues la mayoría de estas conexiones y ofertas fueron por haber previamente trabajado con algunas de estas personas, por recomendaciones o por anarme la confianza con profesionalismo, impulsando carreras, dando gracias y colaborando para llegar a metas mutuas.

Otro punto importante es que yo ya he hecho entrevistas técnicas y sabía que me gustaría preguntar así como el tener una noción general de qué me iban a preguntar. El anuncio del AMA no solo serviría para anunciar que estoy en el mercado, sino para filtrar posiciones donde:

  1. A un reclutador o compañía no les interesa dedicarle más de 1 minuto al candidato
  2. No les interesa conocer a la persona detrás
  3. Evitar y filtrar posiciones de “Hi, we urgently need Java developers to move to Dallas, TX. Please send me your resume.”

Pero principalmente, que al recibir invitaciones de personas o compañías que no conozco podría simplemente redirigirlos a este AMA para que vieran que buscaba y que no.
Y ¿sabes qué? funcionó:

Algunos reclutadores inmediatamente se pusieron en contacto conmigo, el AMA les explicaba (sin yo tener que hacerlo) o entrar en juntas innecesarias. (Y sí, me equivoqué: es “thanks *for* reaching out”)

Algunos reclutadores que recibieron el AMA inmediatamente me ofertaron posiciones basadas en lo que escribía mientras que otros nunca me contestaron (imagino ni lo abrieron o simplemente no les interesó poner el esfuerzo de leerlo).

Para esto, acuérdate que los procesos de reclutamiento son un two-way street:

La compañía busca descartar candidatos que no los evaluan como “aptos” para la posición (lo que incluirá false-negatives). Tú, por el contrario, encontrarás compañías que crees que no te otorgarán lo que buscas o no van a darte la proyección y crecimiento que buscas.

El AMA buscaba ayudarme a filtrar personas y compañías interesados en mi perfil pero donde no podría haber match, pero también darme un sentido rápido de cómo me posicionaba en el mercado.

11. CV + Inglés fueron lo más importante de salir al mercado internacional

Antes de aplicar activamente a todas las compañías conseguí LinkedIn Premium para establecer la relación de personas que veían mi C.V y las que se iban a mi LinkedIn a corrobar la información.

La respuesta (si es que podemos confiar en el tracking de LinkedIn): 1 de 10 compañías que apliqué.

Esto me deja a entender algo claro:
* el C.V fue la pieza clave para conseguir un primer call. De ahí en fuera se vuelve en gran parte innecesario pues las subsequentes entrevistas pueden usarlo, pero, realmente es más como apoyo para la entrevista que como algo que valga la pena editar.
* A partir de la segunda o tercera entrevista recibía en LinkedIn — en veces — una visita de la persona técnica que me iba a entrevistar.

Lo que quiero recalcar es que no le damos importancia al C.V como deberíamos. Estamos tan preocupados por tener el GitHub en verde o en estudiar un algoritmo del cual no tenemos ideas si nos van a preguntar, que vemos el C.V como secundario pero la realidad es que el C.V es el elemento clave que te abrirá la primer puerta.

Invierte el tiempo suficiente para desarrollarlo y siempre, pero siempre, pide que alguien más lo revise. Y entre más cerca esté esta persona a los temas de contratación: mejor.

Toma sugerencias en general y específicas de tu industria o rol después. Por ejemplo, si estarás aplicando a empresas en USA o startups te recomiendo esta entrevista de Yesi Days a Georges Janin quien es un reclutador para empresas en USA y dan bastante tips usables como: no pongas foto, o edad, ni tu trabajo de Cinépolis Zinacantepec haciendo palomitas, enfócate en que cada párrafo y letra añada valor.
Puedes tomar estas sugerencias generales, pero cambia y adecua a tu situación: si tu industria por ejemplo fuera VR/AR, el tener un proyecto propio altamente llamativo y accesible en un url te dará un paso adelante en esa industria, más que listarlo como trabajo en un CV.

Algunos tips en general:

  • El libro de Cracking the Coding Interview menciona que no más de 1 página para C.Vs con menos de 10 años de experiencia.
  • A menos de que estés aplicando a posiciones creativas, olvídate de “custom resumes” o de volverte loco en el diseño: la mayoría de los C.Vs en compañías medianas a grandes son procesados o escaneados por programas como Lever. Estos serán escaneados y en ocasiones se buscarán palabras claves al procesar tu C.V.
  • Quita todo lo que cause “ruido” y que no sea para esa posición que estás trabajando en específico. ¿Trabajaste en jQuery en 2012 por 6 meses pero no te acuerdas? Quítalo, lo más probable es que añada más ruido de lo que ayudará a tu aplicación.
  • No hagas las cosas a “lo que crees que es mejor”, busca personas en LinkedIn que ya tienen ese rol dentro de la compañía e identifica que listan en sus skills. Esto te permitirá conocer qué resaltar y que minimizar.
  • Y sí, nuevamente: obtén peer review de diferentes personas, entre más cercanas estén al hiring process o a la compañía, mejor. Yo obtuve invaluable feedback de varias personas que se especializó en: gramática, palabras claves, sugerencias en general como diseño e incluso legibilidad.

Tu principal enemigo en este momento, es precisamente lo que ayudas a crear: software y la falta de palabras claves en tu C.V.

12. Aplica (sin creer en el amor)

Yo no creo en el amor a primera vista ¿tú sí? ¿Tú crees que existe una persona única en el universo que en el momento que la ves sabías que esa persona con la cual quieres estar toda tu vida hasta que la muerte los separe?

Si no crees en esto ¿por qué harías una excepción en compañías y aplicar solamente a una compañía?

Aplicar a una compañía se me hace como salir a la calle en busca del amor a primera vista y esperar encontrar a tu pareja ideal en la cola de las tortillas mientras pide el kilo.

Siempre lo he dicho en el aspecto personal: sal, conoce, habla con las personas antes de tener una pareja formal, experimenta.
Lo mismo digo de las compañías: ¿estás aplicando porque su video de presentación te llamó la atención? Está bien, pero sal, conoce, habla con ellas, explora.
El tener un website llamativo y un buen review en Glassdoor no quiere decir que su cultura o reto es lo indicado para tí. Para esto es lo importante de empezar a sentirse cómodo con el proceso de entrevistas (punto #2) para que puedas entender que es algo contínuo que debes de hacer.

Y un factor específico de mi caso para fallar era que yo pensaba ir un eslabón arriba de mi última posición, esto equivalía a que fallaría más veces de las que entraría. Claro, siempre es más facil hacer un brinco horitzontal : Senior Developer a Senior Developer, que vertical: Senior Developer a Principal Engineer.

Por ende: conocíendome estos números sería una locura de estadística el jugármelas todas bajo una sola posición pensando que quedaré ¿no?.

Y si ya sabía que para 10 empresas mi ratio es de 1 a 10, entonces buscaré aplicar a un mínimo de 30 empresas para mejorar mi ratio y entonces obtener diferentes ofertas, donde esperaría con ese ratio, que al menos 3 compañías me dieran una oferta.

¿Insane in the membrane? No, solamente “jugando el juego” y mejorando mi probabilidades en el mercado bajo un concepto muy básico: estadística.

Estos son algunos de los puntos que te puedo compartir que aprendí del salir al mercado internacional en inicios de 2021 y del cual estás leyendo la primer parte de tres publicaciones enfocadas en mi experiencia:

  1. La Preparación
  2. Filtrar, Aplicar y Entrevistar
  3. Seleccionando el Lugar de Trabajo

Si te funcionó algún tip aquí, deja un comentario. Si te creó alguna duda, deja tu pregunta o mándame un DM, y si no aplica a tu realidad, puede ser el caso... Pero, solamente quiero cerrar con un último tip:

No fear. Keep interviewing!

Code cruncher & data fanatic, dog lover and NFL fan. Fluent in Espanglish.

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